GELATINA DE GROSELLA · POSTRES CASEROS SIN COMPLICACIONES

POSTRE FÁCIL · APTO PARA PRINCIPIANTES

La gelatina casera que sale bien a la primera

No hace falta experiencia ni utensilios raros. Con cuatro ingredientes corrientes y un rato de nevera tienes un postre que gusta a todo el mundo.

Ingredientes que hacen falta

• 2 tazas de agua o de zumo de fruta recién exprimido
• 1 sobre de 7 g de gelatina, neutra o del sabor que más te guste
• 2 cucharadas de azúcar (o edulcorante, si lo prefieres)
• Fruta troceada para acompañar, si quieres darle color

Los tres pasos de la preparación

1. Empieza calentando media taza

Lleva media taza de agua o de zumo casi hasta el punto de hervor y retírala antes de que burbujee. Suma el sobre de gelatina y el azúcar, y no dejes de remover hasta que la mezcla quede lisa.

2. Iguala con el líquido frío

Añade la taza y media restante bien fría y remueve hasta que todo se integre. Si has preparado fruta, colócala en el fondo de los moldes antes de verter.

3. Reposo en frío

Llena moldes individuales o un recipiente único y guárdalo en la nevera entre tres y cuatro horas. Sabrás que está lista cuando la superficie ya no se mueva al inclinar el molde.

💡 Apunte útil: la proporción de líquido manda. Con menos cantidad obtienes una gelatina firme; con algo más, una versión mucho más ligera.

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